RECONOCER

Hay días en que el corazón se entristece, en los que ser miembro del colectivo humano me genera una profunda vergüenza y no llego a anteceder tanta crueldad y dureza; son esos días en los que me dejo, de alguna manera, arrastrar por esa marea implacable de dolor y sufrimiento, observando a personas ejerciendo el poder y la represión de una forma que no podría ser de otra manera viniendo de seres cargados de ego.................. de gente muerta. Afortunados somos los que seguimos confiando en la vida y aprendiendo día a día que la verdadera limpieza, el verdadero cambio solo vendrá dado por el reconocimiento de que todo, absolutamente todo lo que vemos afuera, siempre estará hablándonos de nosotros. Y es que al juzgar, me juzgo y en cada juicio ¿no me siento mejor persona? Al odiar, me odio y eso ¿no me niego la oportunidad de aceptarme? Al sufrir, me engancho al dolor y de alguna forma ¿no pierdo la oportunidad de confiar,...