Sublimando las emociones

"Yo voy por un camino, ella por otro; pero al pensar en nuestro mutuo amor yo digo: porque calle ese día? Y ella dirá porque no lloré yo? Gustavo Adolfo Bécquer" Somos conformistas y mediocres emocionales, porque desde la niñez nos han maleducado al no dejarnos expresar la energía de los afectos que nos emocionan, obligándonos a reprimir y sofocar esos sentidos sentimientos que al despertarnos podrían dar cuenta de un despertar activo de la consciencia, que nos haría ver más allá del fenómeno y convertirnos en seres de permanente movimiento al descubrir el artista que transforma, transfigura y trasciende. Las emociones, son el motor de la vida. Tienen un sentido. El mundo de las emociones es el gran maestro de la vida. Los signos y síntomas de las enfermedades, son los gritos ahogados de una emoción reprimida y no trascendida. Al sentir, ver o tocar un cuerpo, estamos sintiendo viendo y tocando un cuerpo emocional, un tejido...